ESTUDIO REVELA CÓMO LA DIETA CÁRNICA FORJÓ LA EVOLUCIÓN HUMANA

Una dieta propia de la "Glaciación", consistente en una gran cantidad de proteínas, provocó diferencias anatómicas en el Neardenthal que lo diferenciaron para siempre del Homo Sapiens, sugiere un estudio de la Universidad de Tel Aviv.

Los Neardhentales, morfológicamente más robustos, con una caja torácica más amplia y una pelvis más extensa, habilitaron la Tierra hace entre 230.000 y unos 40.000 años atrás, aunque hallazgos datan a algunas poblaciones hace 28.000 años.


En apariencia, ambos eran bastante parecidos, convivieron en el tiempo y se aparearon, si bien el Nearderthaltenía un cráneo más amplio y nariz prominente, aunque no fueron éstas las diferencias que llamaron la atención de los investigadores.

Pese a que las diferencias anatómicas del tórax y la pelvis entre ambos homínidos se conocían desde hace tiempo, el estudio, según sus autores, es el primero que analiza el posible impacto que tuvo la dieta en el desarrollo morfológico de nuestros antepasados.

La investigación parte de la premisa de que los seres humanos estamos limitados en nuestra capacidad para convertir proteínas en energía y concluye que en el caso de los Neardenthales, la forma de campana del torso, al menos en parte, fue una adaptación a una dieta muy rica en prótidos.

Se basa en el análisis de estudios anteriores sobre su morfología y exámenes químicos de huesos que indicaron que gran parte de su dieta se basaba en la carne de grandes especies, y en períodos más limitados, en hidratos procedentes de plantas.

El modelo utilizado apunta a que durante los inviernos glaciares, cuando los hidratos de carbono no estaban al alcance, entre el 74 y el 85 por ciento de las calorías consumidas por el Neardenthal debieron provenir de grasa animal y evolucionaron de manera  que lograron convertir la proteína en energía de una forma más eficiente que los modernos seres humanos.

Concluyen que una alimentación rica en proteínas crea la necesidad de albergar un hígado dilatado y un sistema urinario en una estructura inferior más amplia debido a los requerimientos metabólicos de expuksar en mayor medida txinas como la urea.

Según se desarrolló el metabolismo del Neardenthal, se incrementó su capacidad renal y se expandieron órganos como los riñones, lo que evolutivamente engrosó la parte inferior del torso y la pelvis.

El investigador reconoce que no se sabe a ciencia cierta cuando comenzaron a producirse los cambios que llevaron a nuestros antepasados a diferenciarse físicamente, pero sí que hace 550.000 ños atrás pudieron evolucionar a partir del Homo Erectus y se cree que su pelvis y tórax pudieron ser similares a los del Neardenthal.

Advierte, sin embargo, de que esa teoría debe ser analizada con cautela ante la falta de fósiles de costillas de aquella época que la corroboren, ya que la masa ósea suele aparecer astillada.

Otro aspecto que sugiere el estudio es que la total dependencia de los Neardenthales de la caza de animales grandes para satisfacer sus necesidades proteicas pudo llevar a su eventual extinción, que coincidió con el período en que comenzó a desaparecer la Megafauna en Europa hace unos 50.000 años.

Fuente: El Comercio







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