De todos los mecanismos epigenéticos, la metilación del ADN
(adición covalente de un grupo metilo a la citosina del dinucleótido CpG) es el
más ampliamente estudiado. Por cuestiones históricas y técnicas, el incremento
en CpGs metiladas o hipermetilación es la alteración más descrita en tumores,
ya que está asociada a represión génica (por ejemplo de genes supresores de
tumores). Sin embargo, ya en 1983 Melanie Ehrlich, Andrew P. Feinberg y Bert
Vogelstein describieron la pérdida de metilación global (hipometilación) como
una característica típica de los genomas tumorales. Con la pérdida de
metilación, no sólo se activan oncogenes sino secuencias repetitivas (ADN
satélite, transposones, etc.) que incrementan la inestabilidad cromosómica
promoviendo reordenamientos cromosómicos y/o translocaciones. Asimismo,
numerosas evidencias indican que existe un intercambio de información (crosstalk)
entre los diferentes mecanismos epigenéticos. De esta forma, una pérdida de
metilación global provoca una alteración en la estructura de la cromatina, lo
que acaba traduciéndose en una expresión génica aberrante causante del fenotipo
tumoral.
En los últimos años, los avances en el conocimiento de los
mecanismos epigenéticos han abierto una ventana para diseñar nuevas estrategias
a fin de mejorar las prácticas clínicas. En este punto, la pérdida de
metilación global del ADN, como característica casi universal de las células
tumorales, ha atraído un gran interés como marcador diagnóstico, pronóstico o
incluso de riesgo a padecer cáncer. Es por esto que se han desarrollado
numerosas técnicas con el objetivo de dar una medida cuantitativa del nivel de
metilación global del genoma. No es de extrañar que muchas de estas técnicas
utilicen el nivel de metilación de los transposones como indicadores de la
hipometilación global, ya que, además de su naturaleza altamente repetitiva y
genómicamente dispersa, son dianas de hipometilación durante el proceso tumoral.
Sin embargo y a pesar de la amplia gama de técnicas, ninguna ha sido
establecida en la práctica clínica debido a problemas técnicos (principalmente
a la baja calidad y cantidad del ADN en las muestras de anatomía patológica), y
económicos (como protocolos largos y complejos que necesitan de personal
altamente cualificado y equipamientos sofisticados).
Con el objetivo de sortear los obstáculos que impiden que la
hipometilación global sea una variable más a tener en cuenta en los
laboratorios de anatomía patológica, hemos diseñado la técnica QUAlu (de su
acrónimo en inglés Quantification of Unmethylated Alu).
Como objeto de medida de la metilación global, QUAlu estima el porcentaje de
secuencias Alu no metiladas en una muestra. La elección de estos transposones
específicos de primates no fue casual.
A nuestro parecer, las secuencias Alu
tienen ciertas características que las hacen muy adecuadas como indicadores del
nivel de hipometilación global. En primer lugar son los elementos repetitivos
más abundantes del genoma humano (1.1 millones de copias por genoma haploide),
en segundo lugar contienen más del 25% de los dinucleótidos CpG del genoma, y
finalmente se encuentran altamente metiladas en los tejidos somáticos. Además,
se localizan preferentemente en regiones ricas en genes, lo que podría tener
una implicación directa en la regulación génica y por extensión en la biología
tumoral.
QUAlu consiste en la digestión del ADN genómico con un par
de isoesquizómeros (Hpa II/Msp I) con sensibilidad
diferencial por la metilación, cuya diana (C/CGG) contiene el dinucleótido CpG
susceptible de ser interrogado y está presente de manera significativa en las
secuencias Alu (32.3%). Los fragmentos de restricción resultantes son ligados a
un adaptador y cuantificados mediante PCR cuantitativa. QUAlu ha demostrado ser
100 veces más sensible que otras técnicas que miden hipometilación, siendo
capaz de obtener determinaciones precisas de la metilación global con sólo 300
pg de ADN (equivalente a unas 50 células humanas).
La alta especificidad de la
técnica ha sido validada mediante secuenciación masiva de los productos de PCR
(>97% de mapajes sobre secuencias Alu). Además, su diseño incluye controles
internos de calibrado, por lo que se puede aplicar directamente en muestras de
rutina patológica en las que tanto la cantidad como la calidad del ADN es muy
variable. En nuestro estudio se ha aplicado QUAlu en tejido fresco, biopsias
fijadas en formalina y embebidas en parafina (FFEP), biopsias con punción por
aspiración con aguja fina (PAAF), biopsias líquidas e incluso heces.
Finalmente, cabe destacar la gran rapidez ( 5 horas) y el bajo coste económico.
Para demostrar la aplicabilidad de QUAlu realizamos un ensayo piloto en el que se utilizaron los diferentes tipos de muestras patológicas antes mencionadas y se obtuvo el porcentaje de hipometilación de tejidos normales y tumorales de diferente origen (pulmón, colon, mama, próstata y tiroides). Nuestros resultados revelan una gran homogeneidad en los niveles de metilación de los tejidos normales tanto entre tejidos como entre individuos. Por el contrario, la metilación global de las secuencias Alu es altamente variable entre los diferentes tipos tumorales, así como entre los diferentes pacientes analizados.
Curiosamente, los cánceres menos hipometilados (tiroides,
próstata y mama) se desarrollan a partir de glándulas donde la regulación
hormonal juega el papel más importante, mientras que en los cánceres más
hipometilados (pulmón y colon) la exposición a factores ambientales es
claramente más alta. Aunque no hemos indagado en esta asociación, numerosas
evidencias sostienen que ciertas drogas, químicos o contaminantes están
directamente implicados en la pérdida de la regulación epigenética incluyendo
la hipometilación del ADN.
En relación a esto último, hemos encontrado una
asociación entre la hipometilación global de los tumores de pulmón y el
tabaquismo, siendo significativamente más altos en los pacientes fumadores que
en los ex fumadores y no fumadores. Finalmente, y con gran interés en el
diagnóstico del cáncer de colon, hemos encontrado que en los pacientes con
cáncer de colon, el nivel de hipometilación de las secuencias Alu analizadas a
partir de ADN extraído de heces fue más alto que en los individuos sanos.En conclusión, QUAlu ofrece una serie de ventajas con
respecto a las técnicas alternativas que la hacen especialmente sensible,
específica, rápida, y económica por lo que fácilmente se podría introducir en
los laboratorios de anatomía patológica. Los estudios preliminares indican su
potencial aplicabilidad en oncología, aunque es necesario ampliar las series
para confirmar su utilidad.
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